Adversa es la realidad de la mujer deportista

Herenia Macrina Gutiérrez Linares

Las mujeres desde pequeñas son impulsadas por los padres a la práctica de disciplinas etiquetadas como “femeninas” aunque el somatotipo no sea el adecuado o no cuentan con las aptitudes requeridas; éstos pueden ser factores que conlleven a la falta de interés por el deporte o propicien problemas de bulimia o anorexia en las deportistas. Es difícil que los padres estimulen a su pequeña hacia deportes como la lucha olímpica, levantamiento de pesas o por el boxeo.

Las deportistas suelen ser juzgadas por la sociedad y su familia de poco femeninas o con falta de interés al sexo opuesto, tras vestir cotidianamente con short y tenis, pero esto no es todo, además, hay una infinidad de prejuicios, estereotipos y restricciones, por ejemplo: Las premiaciones económicas son muy por debajo de los varones en muchos casos; los partidos inaugurales por lo general son varoniles; en cargos deportivos y en las tomas de decisiones, hay poca oportunidad para las mujeres; en los medios de comunicación se muestra escasa información femenina; sin embargo, exhiben regularmente algunos atributos físicos de las atletas, porristas o aficionadas para entretener al sexo masculino; existe una fuerte crítica hacia las mujeres que a la edad de 30 años aun continúan en la práctica deportiva aplazando la idea de formar una familia.

Aún falta mucho para que una atleta logre tener las mismas oportunidades que un hombre en el deporte, sin embargo, se continúa luchando no por una igualdad, sino por la equidad de género. La feminidad también es intangible

joomla statistics

Benchmark EmailBenchmark Email